NUEVA
YORK - Con el corazón en la mano y guiado por lo que sintió ser la presencia de
su fallecido padre, Edinson Vólquez lanzó el partido de
su vida la noche del domingo en Citi Field.
El abridor
dominicano lanzó seis excepcionales innings donde permitió sólo dos hits para
así darles la oportunidad a los Reales de Kansas City de
hacer lo que hicieron a través de toda la postemporada, remontar el marcador en
vía a coronarse campeones de la Serie Mundial por primera vez en tres décadas.
Vólquez cometió
un solo error al quedársele colgado un cambio de 87 millas por hora contra el jardineroCurtis Granderson en
el primer inning, pitcheo que se depositó en el central para su única carrera
limpia permitida a lo largo de seis entradas.
"No puedo
describirlo. Fue doloroso para mí perder a mi papá y muy bello estar aquí ahora
con el triunfo", dijo el abridor, cuyo padre, don Daniel Vólquez, murió
previo al primer partido del Clásico de Otoño el martes pasado. "Sé que mi
papá está muy orgulloso de mí dondequiera que esté".
El estelar
desempeño del dominicano permitió que los Reales orquestaran su remontada en la
novena entrada para igualar el partido 2-2 y enviarlo a extrainnings, donde
eventualmente anotaron cinco carreras para derrotar a los Mets de Nueva York por
marcador de 7-2.
El derecho de 32
años había regresado de República Dominicana apenas el día anterior tras
asistir al sepelio de su padre, quien falleció de complicaciones cardíacas el
mismo día que su hijo lanzó su primer partido de Serie Mundial.
A través de toda
la noche, Vólquez afirmó que sintió la presencia de su padre, a quien dio
crédito por inspirarlo a salir de problemas en la sexta entrada, donde permitió
una sola carrera sucia por un error defensivo a pesar de llegar a tener a tres
Mets en base.
"Lo sentí
caminando conmigo, caminando al bullpen, y sentí que me ayudó un poquito en ese
sexto inning donde pudieron anotar una sola carrera con bases llenas sin
outs", dijo Vólquez. "Es algo increíble, no puedo ni describirlo lo
que estamos sintiendo todos, no solamente yo. Pasaron dos o tres compañeros
míos por la misma situación y no tenemos palabras para describirlo".
Hubo momentos
después del sepelio de su padre cuatro días antes en los cuales Vólquez pensó
que no tendría la fortaleza de regresar a reunirse con su equipo y hacer un
buen papel, pero todo ello se disipó después de una conversación con su madre,
lo cual lo llevó a hablar con el dirigente Ned Yost y pedirle la pelota para
abrir el quinto partido.
"Los
consejos que me dio mi mamá en República Dominicana me ayudaron bastante. Ella
me dijo vete para Estados Unidos para ayudar al equipo lo más que puedas. Haz
lo que tú sabes hacer siempre, que es disfrutar el juego, y eso fue lo que
hice", dijo el lanzador, que finalizó la postemporada habiendo lanzado el
mayor número de entradas por los Reales con 28 y dos tercios, con marca de 1-2
y efectividad de 3.77.
"Este ha
sido el mejor grupo en el que he estado, he jugado con varios equipos y este ha
sido el mejor".
Yost no titubeó
al resumir el desempeño de Vólquez en una sola palabra: "Fenomenal".
"Le permitió un jonrón a Granderson en la primera entrada, en un
cambio de velocidad que se le quedó un poco dentro de la zona. Qué manera de
lanzar como lanzó esas seis entradas", dijo el dirigente de los Reales.
"Llegó a tener las bases llenas, pero hizo lo que hizo tan bien todo este
año, limitó el daño y permitió una sola carrera. Fue una actuación
fenomenal".